En enero, el Indicador de Seguimiento a la Economía creció 1,6% anual, liderado por el sector primario
(agropecuario y minería), que mostró un incremento de 10,3%. Con ello, el crecimiento frente al mes de
diciembre fue de 2,2%, es decir, el más alto desde diciembre de 2022.
Pese a lo anterior, se tiene que el sector terciario (que reúne al comercio y demás servicios) tuvo una variación
magra de 1,0% anual y el secundario (que comprende los sectores de industria y comercio) cayó en -5,0%.
En febrero
El comportamiento de la actividad económica en el mes de febrero estuvo impulsado por un progreso tanto por las
actividades primarias como por las secundarias y terciarias, pero sobre todo por el aumento en el crecimiento de
las terciarias.
En este contexto, se tiene que las actividades primarias fueron las más dinámicas con una variación de 7,8%, que
si bien es un crecimiento alto, pierde velocidad frente al repunte de 10,2% que se vio en enero.
Por otro lado, las actividades terciarias (servicios), tuvieron un crecimiento de 2,5%, aumentando su velocidad
de crecimiento frente al 1,5% de enero, mostrando una tendencia creciente en su desempeño.
Dentro de los servicios, el de mayor crecimiento fue el de suministro de servicios públicos (6,2%). No obstante,
el que más impulsó el crecimiento del indicador, dado su alto peso dentro del PIB, fue el de Administración
pública, salud, educación y actividades culturales y de entretenimiento que creció 5,0%, mostrando además una
tendencia creciente frente al 4,6% que mostró un mes atrás.