En 2025, la incidencia de pobreza monetaria se ubicó en 28,0%, luego de disminuir 3,8 puntos porcentuales (p.p.) respecto a 2024 (31,8%). Por su parte, la pobreza monetaria extrema se redujo en 2,1 p.p., situándose en 9,6%.
En el último año, 1,8 millones de personas salieron de la pobreza monetaria, de las cuales 1 millón superó la pobreza monetaria extrema. Con estos resultados, en los últimos 3 años (2022-2025), 3.885.000 personas han salido de la pobreza monetaria en el país, de las cuales 1.933.000 han superado la pobreza extrema.
El mercado laboral ha sido el principal impulsor de la reducción en la pobreza monetaria. Con ello, la desigualdad de ingresos presentó la mayor reducción de los últimos 14 años, alcanzando niveles de inferiores a los observados antes de la pandemia (2018).
- En 2025, el mercado laboral registró un desempeño favorable, alcanzando la tasa de desempleo más baja desde el inicio de la serie en 2001 y generando más de 791.000 empleos. Este resultado estuvo impulsado por las 13 áreas metropolitanas y los pequeños municipios del país. En este contexto, los ingresos reales crecieron en todos los quintiles de ingresos, explicados principalmente por aumentos en los ingresos laborales.
- Por dominios geográficos, el área urbana registró las mayores reducciones en la pobreza monetaria, aportando el 82% de la población que salió de la pobreza en el país. Por su parte, el área rural presentó mayores avances en pobreza monetaria extrema, resultado asociado a una mayor concentración de la inversión social en estos hogares.
- Por ciudades, 22 de las 23 registraron avances en la reducción de la pobreza moderada y 21 ciudades en la pobreza monetaria extrema. En ambas mediciones, Santa Marta presentó los mayores avances, mientras que Quibdó experimentó los mayores retrocesos.
- Las transferencias monetarias contribuyeron con un descenso de 1,5 p.p. en la pobreza monetaria y de 1,6 p.p. en la pobreza monetaria extrema. Las mayores contribuciones se presentaron en el área rural.
- La desigualdad de ingresos, medida a través del coeficiente de Gini, alcanzó su nivel más bajo en los últimos 7 años (2018). En 21 de las 23 ciudades la desigualdad se redujo, en donde Cartagena y Neiva avanzaron hacia la igualdad, mientras que Quibdó y Sincelejo retrocedieron.
