Después de los fuertes anuncios tarifarios realizados por los EE.UU. a comienzos de año y de sus replanteamientos posteriores, la economía mundial se ha ido acomodando al cambio en las políticas comerciales, configurando un nuevo panorama mundial, el cual no se ha terminado de decantar todavía.
Por el lado de la economía colombiana, en septiembre, según las mediciones de Fedesarrollo, la confianza del consumidor registró el valor más alto de los últimos 6 años. Así mismo, la confianza industrial estuvo al alza, según la misma entidad y, para el mismo mes el PMI de Davivienda para octubre, presentan expansiones en la producción. Esta última, se destaca que el componente de producción alcanzó su máximo valor en los 14 años de la encuesta.
Resultados de los principales indicadores
En el primer semestre del año, el PIB de Colombia acumuló un crecimiento de 2,4%, jalonado por la demanda interna, donde el consumo se aceleró y la inversión sigue creciendo por encima del 6% a pesar de haber perdido impulso.
Las cifras del bimestre julio – agosto, indican que el buen ritmo de crecimiento ha continuado, con una expansión del ISE de 3,0% para el bimestre (sobre la serie desestacionalizada). Con ello la actividad económica acumula en lo corrido del año a agosto una expansión de 2,7% sobre la serie desestacionalizada (2,6% sobre la serie original).
Para 2025, el crecimiento sería de 2,6%, según las proyecciones tanto del Banco de la República, como de los analistas. Por su lado, los organismos internacionales tienen una expectativa ligeramente más baja, donde el Banco Mundial y el FMI reportaron en octubre expectativas de 2,4% y 2,5%, respectivamente.
De llegar a cualquiera de estas cifras, Colombia ubicaría su crecimiento por encima del de América Latina (2,4%) y sería el único país entre los 5 países grandes de la región (Brasil, México, Chile y Perú) que elevaría su ritmo de crecimiento en 2025.
Lo anterior, se daría en un contexto en el que el crecimiento mundial se ralentizaría en el año, ya que, según las proyecciones de octubre del FMI, el mundo pasaría de una expansión económica de 3,3% en 2024 a una de 3,2% en 2025 y a una de 3,1% en 2026.
Estas cifras, revelan por un lado que el Fondo ha venido revisando sus proyecciones de crecimiento al alza, después de la fuerte baja que introdujo en abril con los primeros anuncios respecto a los cambios tarifarios; pero, por otro lado, también revelan un crecimiento más bajo del que se esperaba antes de los cambios en la política comercial (de 0,2 p.p. acumulados, según el FMI), mostrando el impacto del cambio y de la incertidumbre comercial en la desaceleración del crecimiento.
En el caso de la inflación, las proyecciones del FMI indican que la inflación mundial seguirá bajando, para alcanzar un 4,2% en 2025 en el promedio del año y un 3,7% en 2026. En comparación con las proyecciones que había hecho el FMI un año atrás (en octubre de 2024), se tiene que el resultado esperado para 2025 es similar a la publicada un año atrás, cuando se esperaba que la misma bajara a 4,3%.
En el caso de Colombia, se observa que la inflación traía una trayectoria decreciente, pero se estancó en los últimos meses, llegando a 5,2% en septiembre.
Para el cierre de 2025, las expectativas han seguido un patrón creciente. Así, la inflación se ubicaría en 5,1%, según los pronósticos del Emisor y en 5,2% según los analistas del mercado, bajando a un ritmo más lento del considerado previamente.
Según el Informe de Política Monetaria más reciente, la inflación retomaría su tendencia a la baja en 2026, para converger al 3,0% en 2027.
Respecto a la tasa de interés de intervención, se tiene que en octubre el Banco de la República mantuvo la tasa inalterada por tercera vez consecutiva en 9,25%. Para fin de año, los analistas coinciden en señalar que la tasa cerrará en esta misma cifra.
Finalmente, se tiene que, en septiembre, las mediciones de Fedesarrollo arrojaron mejoras en la confianza del consumidor, que alcanza su valor más alto en 6 años. Así mismo, la confianza industrial estuvo al alza, donde las mediciones de Fedesarrollo para septiembre, como las del PMI de Davivienda para octubre, presentan expansiones en la confianza y en la producción.
Pese a lo anterior, la confianza comercial se deterioró en septiembre, por caída en las expectativas y deterioro en los inventarios.