Noviembre de 2024
En noviembre, la inflación del mes fue de 0,27% acumulando una inflación anual (o doce meses) de 5,20%, que es casi la mitad de la que se observaba un año atrás (10,15%). Con ello, la inflación continúa con el patrón descendente que ha primado a lo largo del año, alcanzando su cifra más baja en 37 meses.
Pese a lo anterior, estos resultados se ubican levemente por encima de las expectativas del mercado que eran cercanas a 0,21% para el mes y a 5,14% para el anual1.
En el mes, la inflación fue jalonada por los rubros asociados a la vivienda (Alojamiento y servicios públicos), que con una inflación de 0,29% fueron el rubro de mayor contribución a la inflación, donde si bien la inflación por arriendos se mantuvo constante, la reducción más suave en la energía eléctrica no pudo contrarrestar el aumento del gas, elevando el componente de servicios. Además de los anterior, la inflación del mes recibió la presión del rubro de recreación y cultura, que tuvo un incremento importante de 1,68%, mostrando la inflación más alta del mes y la segunda contribución más elevada, debido al aumento en los paquetes turísticos y los cines y teatros. Por su parte, los alimentos tuvieron un aporte leve pero positivo (jalonado por los procesados), después de haber caído en el mes anterior.
Por otra parte, la baja en el resultado anual (acumulado 12 meses) se debe a que los rubros de mayor contribución, que fueron el de Vivienda, Restaurantes y hoteles y Transporte, tuvieron inflaciones y aportes más bajos que los de octubre. En el grupo de Vivienda la baja en la presión inflacionaria provino de la energía eléctrica que aumentó tan solo 3,2% en noviembre (bajando desde el 22,5% de enero), en Restaurantes y hoteles provino de el “almuerzo" cuyos precios crecieron con menos fuerza y en transporte por los combustibles.
Dado lo anterior, el promedio de indicadores de inflación básica cedió a 5,6%, pero la inflación subyacente (sin alimentos ni regulados) permaneció estable en 5,4%, siendo la primera vez que se ubica por encima de la inflación total desde principios de 2018.
Desde la perspectiva de los ingresos, los resultados son buenos, dado que el comportamiento de los alimentos beneficia en mayor proporción a los hogares de menores ingresos. En este sentido, los resultados muestran que en los últimos 12 meses, los hogares pobres y vulnerables fueron los menos afectados por la inflación.
Con respecto a países pares, la inflación anual de Colombia se ubica todavía por encima de lo registrado en noviembre por Perú (2,3%, Lima) y Chile (4,2%) y algo por encima lo reportado en octubre por México (4,8%), y Brasil (4,8%).
Para diciembre, se espera que la inflación de Colombia continúe cediendo. En este sentido, las proyecciones de inflación se muestran unánimemente a la baja. Así, para el cierre del año, el Banco de la República espera una inflación de 5,3%, y los analistas del mercado las bajaron de cerca de 5,5% a 5,1%.
La reducción de la inflación continuaría siendo liderada por el segmento de bienes, ya que los servicios seguirían descendiendo más lentamente, dadas las indexaciones, las cuales han sido más persistentes de lo anticipado, reflejándose en los alquileres y las comidas fuera del hogar, principalmente.
Para 2025, el Banco de la República prevé una inflación de 3,1%, donde las indexaciones se darían a una tasa de inflación más baja (dado que la inflación de 2024 es más baja que la de 2023) y se lograría entrar en el rango objetivo hacia finales del año.
Por otro lado, en el ámbito internacional, el FMI prevé que la inflación mundial baje de 5,8% en 2024 y a 4,3% en 2025, liderada igualmente por los bienes. Según el organismo, los países avanzados serían los primeros en alcanzar las metas de inflación, estabilizándose cerca de 2% en 2025, mientras que en las emergentes y en desarrollo la inflación bajaría a 7,9% en 2024 y a 5,9% en 2025.
1 Según las encuestas: Encuesta Opinión Financiera (EOF) de Fedesarrollo y la BVC y
Encuesta mensual de expectativas de analistas económicos (EME) del Banco de la República.