Junio de 2025
En junio de 2025, las ventas reales del comercio al por menor y vehículos crecieron 11,1% anual, con mayor dinamismo al excluir combustibles (12,8%). La composición del crecimiento volvió a favorecer a equipos de informática y telecomunicaciones (24,3%; +2,5 p.p. de aporte), vehículos para uso de los hogares (20,9%; +1,7 p.p.) y otros vehículos (19,3%; +1,4 p.p.), junto con electrodomésticos y muebles (24,2%; +0,8 p.p.). En contraste, combustibles para vehículos creció 4,3%, y los rubros de consumo masivo avanzaron a ritmos más moderados. En lectura trimestral, el segundo trimestre cerró con una recomposición del gasto hacia sustitución y renovación de bienes del hogar, apoyada por menores tasas efectivas de consumo, normalización de inventarios y campañas comerciales de mitad de año.
Territorialmente, Bogotá D.C. y Antioquia concentraron los mayores aportes al resultado nacional, confirmando que los polos de mayor escala sostienen el ritmo mientras otros departamentos avanzan con heterogeneidad. En empleo, junio registró un leve aumento anual del personal ocupado (0,3%), pero el acumulado enero–junio todavía es negativo (-0,7%), con mayor peso del personal permanente frente a esquemas temporales. Esto sugiere que el sector prioriza continuidad operativa y productividad antes que expansión acelerada de nómina.
En clima empresarial, el ICCO repuntó en junio frente a mayo por mejores expectativas a seis meses y menor presión de inventarios, en línea con lo reportado por FENALCO: mayor tracción comercial por tres quincenas, prima de mitad de año, Día del Padre y la campaña Primatón, además de un mayor uso de tarjetas de crédito en un entorno de tasas por debajo de los picos de 2023. Como señal complementaria, en el canal digital las ventas nominales del comercio al por menor crecieron 16,7% anual en junio y 17,4% en el acumulado del semestre, con una participación de 2,3% en las ventas totales del mes (2,2% un año atrás), lo que apunta a una adopción gradual de canales electrónicos sin desplazar el formato presencial.
De cara al resto de 2025, el sector entra al segundo semestre con un piso más alto que el de 2024: si la tendencia de menores tasas efectivas se mantiene, el sesgo hacia durables y tecnología podría extenderse, dando espacio a una consolidación paulatina del consumo masivo a medida que empleo e ingreso mejoren. La sostenibilidad del repunte dependerá de preservar condiciones de crédito compatibles con una rotación saludable de inventarios y de un entorno operativo estable; del lado gremial, siguen presentes llamados a reforzar control al contrabando y avances en formalización para que la recuperación sea más homogénea por ciudades, formatos y canastas.
