Colombia fue el país anfitrión de la cuarta versión del Skills Summit de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos -OCDE-, convirtiéndose en el primer país latinoamericano sede del evento. La cumbre se desarrolló el 24 y 25 de marzo en la ciudad de Cartagena y contó con la presencia del Secretario General de la OCDE, el australiano Mathias Cormann, y del presidente de la República de Colombia, Iván Duque Márquez.
La conferencia contó con la asistencia de ministros, embajadores, y expertos de los 38 países miembros de la Organización y de otros países no miembros. En su cuarta versión, el Skills Summit tuvo como objetivo discutir sobre las nuevas macrotendencias en la educación para los adultos bajo el lema: “Strengthening Skills for Equity and Sustainability: Providing effective up- and reskilling opportunities for all".
Durante el evento se realizaron dos paneles de discusión liderados por altos funcionarios del gobierno nacional y expertos de la OCDE, en los que se abordaron los siguientes temas: La adopción de estrategias innovadoras para la creación de oportunidades de aprendizaje inclusivo durante todo el curso de vida; y asegurar que los sistemas educativos equipen todas las personas con las habilidades necesarias para el éxito en el futuro.
Adicionalmente, se desarrollaron tres eventos paralelos: el primero “Perfeccionando y Actualizando las Competencias de las Generaciones Presentes y Futuras" organizado por el ICBF; el segundo, “Competencias para las Economías Naranja, Digital y Verde", organizado por el SENA y el Ministerio de Trabajo, y el tercero “Sistemas de Competencias e Inmigración", organizado por el DNP, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Educación, Migración Colombia, la Gerencia de Fronteras y Cancillería.
En países latinoamericanos con un tejido social debilitado por la pandemia y una mayor población en envejecimiento, estos debates son fundamentales para ajustar la oferta de las empresas y el Estado a la realidad laboral. De este modo, el evento permitió generar ideas e iniciativas en torno la necesidad de integrar la población adulta y vulnerable en los circuitos económicos, mediante nuevos métodos de aprendizaje, el fortalecimiento de la resiliencia y la generación de competencias especializadas que permitan disminuir las brechas digitales y formativas para los grupos sociodemográficos menos favorecidos.